Centro Histórico de Lima

Conocida como “La Ciudad de los Reyes”, el Centro Histórico de Lima es la prueba tangible de la gran importancia que tuvo el Virreinato del Perú entre los siglos XVI y XVIII a través de su traza urbana fundacional, la cual se mantiene intacta y sobre la que se han erigido inmuebles de carácter civil, público, religioso, militar e industrial entre los siglos XVII y XX.

Durante el proceso de evangelización en el virreinato del Perú, se instalaron diferentes órdenes religiosas, las mismas que empezaron la construcción de iglesias y conventos, por lo que Lima posee una cantidad significativa de inmuebles religiosos. Una muestra excepcional de arquitectura religiosa es el Convento de San Francisco, el mismo que presenta un conjunto de edificios conventuales extensos, belleza arquitectónica y una extraordinaria decoración de sus interiores.

Muchas de las obras públicas que fueron construidas en la época del virreinato, han sido declaradas como Patrimonio Histórico de la Nación. Algunos ejemplos de estas son: El puente de piedra sobre el río Rímac, el Paseo de Aguas, la Alameda de los Descalzos, entre otros; así como inmuebles civiles como el Palacio de Torre Tagle, Palacio de Osambela, Casa Welsch, Casa del Oídor, etc.

Muchos de estos edificios, conservan sus valores arquitectónicos, tecnológicos, tipológicos, estéticos, histórico y urbanos; los mismos que reflejan el proceso cultural de esta antigua colonia española en América hasta nuestros días.

El Centro Histórico de Lima fue inscrito en la Lista del Patrimonio Mundial de UNESCO en 1991.