Líneas y Geoglifos de Nasca y Palpa

Descubiertas en 1927, las líneas constituyen el legado más importante de la sociedad Nasca, que se desarrolló hace 2,300 años, entre los 100 a.C. – 600 d.C. correspondiente al período Intermedio Temprano de la secuencia cultural andina.

Se ubica en pleno desierto, ocupando un territorio de 450 km2. Consisten en inmensas líneas y figuras geométricas, así como dibujos de animales y divinidades, que sólo pueden ser apreciadas desde lo alto. El rol ceremonial de los geoglifos era complementado con el rol social de los mismos.

Las Líneas de Nasca, ubicadas en el departamento de Ica, son extensos trazos, en forma de caminos de ancho variable, que se dirigen en línea recta en diversas direcciones a lo largo de decenas o centenares de metros.

Los Geoglifos, en cambio, son figuras de grandes dimensiones que van desde inmensos campos “barridos” en forma de triángulos, trapecios o rectángulos, hasta figuras en forma de espirales, zigzags, grecas, y diseños biomorfos en forma de seres antropomorfos, mamíferos, aves, peces, reptiles y plantas, así como algunos diseños abstractos.

Las Líneas y Geoglifos de Nasca y Palpa fueron incorporados como un nuevo sitio del Patrimonio Mundial en el año 1994.